A medida que el Señor se digna iluminar su mente, el cristiano contempla... tal belleza, tal bienaventuranza, tal dulzura celestial, tal encanto divino, tal plenitud de gracia que todo lo sobrepasa, tal tierna condescendencia, tal incansable paciencia, tal infinita compasión,
en el Señor de la vida y de la gloria, que queda como si fuera invencible e irresistiblemente atraído por estas influencias atrayentes a venir a Sus pies para aprender de Él. En la medida en que el Señor se digna revelarse en alguna medida a su alma, por las dulces miradas y atisbos que así obtiene de Su Persona y de Su rostro, es atraído hacia Su bendita Majestad por cuerdas de amor, para levantar los ojos a Él y rogarle que derrame Su palabra con vida y poder en su corazón.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: Invincibly and irresistibly drawn
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.