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Cuando la fe no echa raíces profundas en el corazón

La religión meramente emocional se marchita en la prueba. La fe duradera crece despacio, hunde sus raíces en buena tierra y permanece firme frente al calor, el frío o la sequía.

"El que recibió la semilla que cayó en lugares pedregosos es el que oye la palabra y al momento la recibe con gozo; pero como no tiene raíz en sí, dura poco tiempo; cuando viene la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza." Mateo 13:20-21

La religión que se alimenta sólo de la emoción no suele ser permanente. Hoy brota con gran lozanía, pero no podemos asegurar que mañana la encontraremos con vida saludable. Con demasiada frecuencia el entusiasmo es pasajero. En el ardor de las pruebas, las tentaciones, el trabajo cansado o el dolor, las gracias sin raíz se marchitan y mueren.

Por lo general, la vida religiosa más permanente es aquella que brota con naturalidad y crece lentamente hasta alcanzar fuerza y lozanía. Cuenta con buena tierra, y sus raíces descienden profundamente en la tierra, sin dejarse afectar por los frecuentes cambios de temperatura, ni por el calor o el frío, ni por la lluvia o la sequía.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Since he has no root

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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