Cuando la enfermedad aprieta y la alma ya no encuentra salida en plegarias, cuando la pena deja la lengua sin fuerzas y el pecho quebrado, llega un consuelo distinto: Cristo vive y ora. No es un consuelo sentimental; es una verdad eterna de la fe: “vive siempre para interceder” por los suyos (Hebreos 7:25). Él no mira tu debilidad como algo lejano, sino como un hermano mayor que carga tu peso y presenta tus gemidos en la presencia del Padre.
La soledad del cuarto, la noche larga o la cama de dolor no determinan que estés solo. El Hijo que conoció el abandono llevó en sí todo dolor humano para responder con una intercesión divina. Cuando todo parece callar, su sacrificio habla por ti. Permite que ese abrazo espiritual sostenga tus decisiones, tus llantos y tu esperanza. Espera en silencio, pero con fe activa: hay un Sacerdote que no se aparta, aun cuando tú no puedas sostener una oración completa.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - February 10
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.