Así suele suceder con frecuencia. Mientras vive el padre piadoso o el amigo fiel, no es difícil hacer lo recto; pero cuando la guía humana desaparece, la mano que refrenaba se retira y el hijo o el amigo se aleja de la santa influencia. Más de un joven comienza a apartarse de Dios junto a la tumba de su madre.
Hubo un hombre cuyo pecado dominante era la embriaguez. Le dijo un día a un amigo: «Cuando estoy contigo me siento fuerte; si pudiera estar siempre contigo, nunca cedería a mi pasión terrible». El amigo respondió: «Siempre que sientas que la tentación te domina, ven a mí y te ayudaré». Y muchas veces se vio a este pobre hombre apresurándose hacia la oficina de su amigo; en esa presencia protectora pronto recuperaba la fortaleza.
Pero la muerte llegó a ese amigo, y entre los que lloraron en su tumba nadie derramó lágrimas más amargas que quien tantas veces había corrido a buscar en él la simpatía y el auxilio que lo salvaban. Pronto volvió la tentación, y ya no había a quién acudir. En su desesperación cayó en el viejo pecado y se hundió en la ruina. Si hubiera conocido a Cristo, al morir su amigo lo habría extrañado y la vida habría sido más dura sin su ayuda; pero no se habría hundido en total desamparo, pues habría contado con la fuerza de Cristo para sostenerlo en la tentación.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - July 14
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.