Mañana y noche

Dejad que éstos se vayan

El Buen Pastor se entrega a sí mismo pero intercede con poder para que los suyos queden libres; el amor constante que asegura nuestra libertad.

Marca, alma mía, el cuidado que Jesús manifestó aun en su hora de trial, hacia las ovejas de su mano. Su amor por su pueblo es tan fuerte en la muerte. Él se entrega al enemigo, pero interpone una palabra de poder para poner a sus discípulos en libertad. En cuanto a Sí mismo, como una oveja delante de sus trasquiladores, calla y no abre su boca. Pero por el bien de sus discípulos, habla con energía todopoderosa. ¡Aquí hay amor, constante, olvidado de sí, fiel amor!

Pero, ¿no hay aquí mucho más de lo que aparece en la superficie? ¿No tenemos el alma misma y el espíritu de la expiación en estas palabras? El Buen Pastor da su vida por las ovejas, y demanda que ellas, por tanto, queden libres. El Fiador es atado, y la justicia exige que aquellos por quienes Él se ofrece como sustituto se vayan por su camino. En medio de la esclavitud de Egipto, esa voz resuena como palabra de poder: "¡Dejad que éstos se vayan!" De la esclavitud del pecado y de Satanás, los redimidos deben salir. En cada celda de las mazmorras de la Desesperación, resuena el clamor: "¡Dejad que éstos se vayan!" y salen el Desaliento y el Much-temor. Satanás oye la voz conocida, y levanta su pie del cuelpo del caído; y la Muerte la oye, y el sepulcro abre sus puertas para que los muertos resuciten.

Su camino es de progreso, santidad, triunfo y gloria, y nadie se atreverá a detenerlos en él. No habrá allí león, ni bestia rapaz subirá por él. "La cierva de la mañana" ha atraído sobre Sí a los crueles cazadores, y ahora las más tímidas corzas y ciervas del campo pueden pacer en perfecta paz entre los lirios de su amor. La nube de tormenta ha estallado sobre la Cruz del Calvario, ¡y los peregrinos de Sion jamás serán heridos por los dardos de la venganza! Ven, corazón mío, regocíjate en la inmunidad que tu Redentor te ha asegurado, ¡y bendice su nombre todo el día, y cada día!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: March 26 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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