«Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.» Juan 15:4
Así como un hombre no se da vida espiritual a sí mismo, tampoco puede conservarse vivo por sí mismo. Puede alimentarse de comida espiritual, y así preservar su fuerza espiritual; puede andar en los mandamientos del Señor, y así disfrutar de reposo y paz; pero aun así la vida interior depende del Espíritu tanto para su existencia futura como para su nacimiento.
Verdaderamente creo que si alguna vez me tocara poner mi pie sobre el umbral dorado del Paraíso, y poner este pulgar sobre el cerrojo de perlas, jamás cruzaría el umbral a menos que se me concediera gracia para dar ese último paso con el cual pudiera entrar al cielo.
Ningún hombre, ni aun cuando ya está convertido, tiene poder alguno en sí mismo, excepto en la medida en que ese poder le es infundido diaria, constante y perpetuamente por el Espíritu Santo.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Spurgeon Gems — Holy Spirit Power
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.