Pensamientos matutinos

Descansar en el Padre aun cuando el dolor no cese

El creyente aprende a beber la copa con Dios, no a huir de ella. La paz llega cuando acepta su soberanía: el Señor corrige, guía y sostiene, llevando cada herida hacia la gloria futura.

La súplica de este pensamiento no evade la aflicción; la atraviesa con los ojos puestos en Dios. El salmista reconoce su vulnerabilidad y, aun así, no negocia su confianza: el vaso del Padre puede ser amargo, pero no es vacío de propósito. El sufrimiento, cuando es puesto en las manos del Creador, deja de ser capricho del destino y se vuelve un instrumento de conformidad con Cristo.

Nada impide pedir salud y recibir corrección, pedir cercanía y oír una disciplina más profunda. Esa tensión no contradice el amor; lo madura. En la cruz, Jesús tomó sobre sí la oscuridad de Dios en apariencia y convirtió el abandono en salvación. De igual modo, nosotros podemos descansar en Aquel que “sostiene” al tambalear, porque Su propósito no termina en nuestro dolor sino en Su gloria compartida. Cuando la tormenta amansa, la fe no recuerda sólo el golpe recibido, sino al Pastor que nunca soltó la mano.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - December 30

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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