Joyas devocionales de John Angell James — Volumen 8

Dinero, dinero, dinero: cuando la vida parece ser todo

Una reflexión sobre el verdadero fin de la existencia frente a la pretensión de las riquezas de serlo todo.

"¿Cuál es el gran fin de mi existencia? Me encuentro en un mundo donde innumerable objetos se presentan a mi atención, cada uno solicitando mi corazón, y cada uno pretendiendo ser el más digno de su supremo respeto. Tengo facultades mentales capaces de altos empeños. Percibo, por experiencia universal, que mi estancia en este mundo será muy breve, pues aquí en la tierra solo soy un extraño y peregrino, como lo fueron todos mis padres; y como anhelo no salir del mundo sin haber respondido al fin para el que vine a él, desearía saber el propósito principal por el que existo."

Tal reflexión es la que toda persona debería hacer—pero que muy pocos hacen. ¿Desperdiciarían sus vidas como lo hacen, en las más despreciables bagatelas—si indagaran seriamente para qué propósito les fueron dadas?

Las RIQUEZAS, con peculiar atrevimiento, afirman su pretensión de ser "lo único necesario," y las multitudes confiesan prácticamente la justicia de tal demanda. De ahí que no haya deidad cuyos adoradores sean más numerosos que Mamón. Vemos a muchos a nuestro alrededor que evidentemente hacen de este mundo el objeto exclusivo de su solicitud. La riqueza es para ellos la gran oportunidad. Por ella se levantan temprano y se acuestan tarde, comen el pan de la ansiedad y beben el agua de la aflicción. Este es su lenguaje: "No me importa nada si tan solo tengo éxito en los negocios y adquiero bienes. Soportaré cualquier fatiga, haré cualquier sacrificio, padeceré cualquier privación, con tal de que al fin realice una fortuna." Es perfectamente evidente que más allá de esto no tienen ni un deseo ni un objetivo.

Dinero, dinero, dinero, es su bien supremo, y el fin más alto de su existencia. Dios, el alma, la salvación, el cielo, el infierno, quedan tan olvidados como si fueran meras fábulas, y todas las energías y ansiedades de su alma se concentran en la riqueza.

¿Pueden entonces las riquezas sustentar su pretensión de ser el fin supremo del hombre? ¿Qué, cuando es tan dudoso si, después de todos nuestros esfuerzos, las poseeremos? Cuando la posesión de ellas contribuye tan poco a nuestra verdadera felicidad? Cuando su continuidad es tan incierta? Cuando su duración tan breve? Cuando su influencia sobre nuestro destino eterno es peor que nula?

¿Tendrá alguna criatura razonable la locura de afirmar que el fin principal para el que Dios la envió a este mundo es... acumular bienes, construir una espléndida mansión, y amueblarla con muebles igualmente espléndidos, vestir ropas costosas, alimentarse de manjares exquisitos, vivir en la opulencia, ¡y morir rico?

Fuente y atribución

Autor original: John Angell James

Título original: Money, money, money

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Angell James, publicado originalmente en Grace Gems.

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