En todo tiempo, y bajo toda circunstancia
«Dios ha dicho: No te dejaré jamás; no te abandonaré.» Hebreos 8:5
Todas las promesas de Dios son fieles y verdaderas, y nunca han sido quebrantadas hasta ahora. Se las llama preciosas promesas, y aunque hay muchas particularidades que las hacen tales, su absoluta certeza es una de las principales.
«Dios ha dicho»: Él no es hombre, para que mienta, o cambie de parecer. En Aquel de quien el decir y el hacer, el prometer y el cumplir —en cuanto a la certeza se refieren— son una misma cosa. El hombre, débil, voluble, inconstante, puede engañarnos; pero si ponemos nuestra confianza en el Gran Inmutable, la decepción es del todo imposible.
Pero, ¿qué ha dicho? «No te dejaré jamás; no te abandonaré.» Así el creyente tiene la seguridad de que Dios estará con él en todo tiempo, y bajo toda circunstancia, y que estará especialmente con él en cada momento de necesidad. Su presencia irá con él cuando sea llamado al cumplimiento de deberes arduos; irá con él cuando tenga que pasar por el horno de la aflicción; y, sobre todo, irá con él cuando tenga que entrar en el valle oscuro y despedirse para siempre de todo lo que hay aquí abajo.
«No temas, porque yo estoy contigo. No desmayes, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré. Te ayudaré. Te sostendré con mi mano derecha victoriosa.» Isaías 41:10
Podríamos concluir con confianza que Dios estará entonces con el cristiano, aun cuando no se nos hubiera dado indicación expresa sobre el particular. No es probable que Aquel que estuvo con él durante todo el viaje, para preservarlo de los vientos y las olas, las rocas y los arenales, lo abandone cuando la nave está entrando al puerto. No es probable que Aquel que lo protegió durante el ardor de la batalla lo abandone cuando la victoria está a punto de ganarse. No es probable que Aquel que estuvo con él durante sus vagabundeos por el desierto, supliendo todas sus necesidades, librándolo de todos sus enemigos y dirigiéndolo durante el curso entero de su peregrinación, lo abandone cuando pisa el borde del Jordán y contempla, más allá de sus espumosas olas, el resplandor y la hermosura de la tierra prometida. ¡Tal cosa no ha de suponerse ni por un instante! El amor y la compasión de Dios, así como su fidelidad y su verdad, prohíben abrigar semejante pensamiento!
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: The Christian's Pathway — Choice Excerpts — 14
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.