El Dios de la Biblia permanece fiel cuando todo cambia. Cambian modas, relaciones, salud, culturas y estados de ánimo; lo que hoy parece estable mañana se rompe. Frente a esa mutabilidad, el creyente halla consuelo: Yo soy el Señor, no cambio, como promesa de paz. Esa declaración sostiene el corazón porque no depende de nuestro rendimiento. Nuestra infidelidad puede dolerle, la vida puede debilitarnos, la culpa puede nublar, pero su pacto no se altera. Sigue siendo Padre, amigo y refugio de su pueblo antes del arrepentimiento y después.
Por eso podemos atravesar estaciones contrarias sin perder el centro. Si hoy hay alegría, la ofrecemos; si hoy hay sequía o ruina, también. Su amor no cambia con la temperatura del tiempo ni con nuestro fracaso personal. El pueblo de Dios no se mantiene por su fuerza, sino por la fidelidad del Señor. Esta certeza no vuelve perezosos; nos impulsa a responder con obediencia y esperanza, sabiendo que lo que Él prometió se cumplirá hasta el final.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - February 24
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.