Hay algo seguro.
Dios controla todas las cosas —o nada.
Él debe reinar —o ser reinado.
Él debe dominar —o ser dominado.
Él debe cumplir su voluntad —o ser frustrado por sus criaturas.
No está obligado a dejar los asuntos de este mundo para que sean gobernados por el accidente, la casualidad o la voluntad de los hombres pecadores. Acusar a Dios de crear y sostener todas las cosas sin un propósito es acusarlo de ser un tonto.
Si admitimos que Dios gobierna absolutamente todas las cosas según el consejo de su propia voluntad, entonces admitimos que Él ha determinado lo que ha de suceder y lo que no ha de suceder en el tiempo y en la eternidad. Negar su control universal de todas las cosas es negar su eterno poder y deidad. Si Él tiene el poder y la sabiduría para determinar todos los eventos, entonces puede hacer que todas las cosas cooperen para el bien de los que le aman (Romanos 8:28).
¿Cómo puede cumplirse la profecía si Dios no está en control absoluto del gobierno de toda su creación?
Dios tiene el timón del universo y regula todos los eventos. Todos los eventos son de Él en cuanto a su causa, por Él en cuanto a su curso, y para Él en cuanto a su clímax. El apóstol Pablo dijo: "Pero para nosotros solo hay un Dios, el Padre, de quien son todas las cosas, y nosotros en él; y un solo Señor Jesucristo, por quien son todas las cosas, y nosotros por él" (1 Corintios 8:6). El Señor del Mundo "hace todas las cosas según el consejo de su voluntad" (Efesios 1:11).
¡Qué bendición es saber que todas las cosas son de Dios y están bajo su control! Nada existe si Dios no lo creó. Nada puede seguir existiendo si Dios no lo quiere para su gloria. Todos los eventos, ya sean buenos o malos, obedecen a la voluntad de complacencia de Dios, o a la voluntad de permisión de Dios. Colosenses 1:16-17 declara: "Porque por Él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todas las cosas han sido creadas por Él y para Él. Él es antes de todas las cosas, y en Él todas las cosas subsisten."
Fuente y atribución
Autor original: Milburn Cockrell
Título original: The Master of the World — parte 4
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Milburn Cockrell, publicado originalmente en Grace Gems.