Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

Dios multiplica lo poco puesto en sus manos

Cristo pide nuestros pocos panes de cebada y, al recibirlos, los multiplica para alimentar a muchos. No desprecia nuestra pequeñez, sino que la transforma en bendición abundante.

No nos sorprende que un discípulo preguntara, ante los cinco panes y dos peces: «¿Qué son estos para tantos?». ¡Qué poco alcanzarían para alimentar semejante multitud! ¿Por qué sacar a la luz este pobre y escaso provisionado? Sin duda, Cristo podía alimentar a la gente hambrienta sin estos pocos panecillos.

Sin embargo, Jesús mandó a los discípulos que le trajeran aquellos pocos panes, y los usó. ¿No es acaso sorprendente que el Cristo todopoderoso necesite de nosotros y de nuestros pequeños panes de cebada para saciar el hambre de la gente? Y, con todo, así es: Él desea nuestros dones, y luego desea nuestro ministerio para repartirlos. Él pasó el pan a la multitud por medio de las manos de los discípulos; y pasa la salvación por medio de los salvados hacia los que aún no lo son.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: The Barley Loaves

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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