Dios nunca nos defraudará. Si en el fondo de nuestros corazones sospechamos que Dios no nos ama y no puede manejar nuestros asuntos tan bien como nosotros, ciertamente no nos someteremos a su disciplina. Para el incrédulo, el hecho del sufrimiento solo lo convence de que Dios no es digno de confianza, de que no nos ama. Para el creyente, lo contrario es verdad.
Fuente y atribución
Autor original: Elisabeth Elliot
Título original: Short pithy gems from Elisabeth Elliot — 40
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Elisabeth Elliot, publicado originalmente en Grace Gems.