Dios olvida los pecados de su pueblo, pero nunca los olvida a ellos, ni sus pesares
«¡Cuántos, oh Señor mi Dios, son tus pensamientos hacia nosotros!» Salmo 40:5
Los pensamientos de Dios están siempre, de manera muy especial, dirigidos a los suyos que son probados:
pensamientos de amor;
pensamientos de sabiduría;
pensamientos de mansedumbre;
pensamientos de ternura;
pensamientos de bendición.
Los pensamientos del creyente pueden a menudo apartarse de Él, pero los pensamientos del Señor nunca se apartan del creyente. Son pensamientos firmes, porque Él piensa siempre, con amoroso recuerdo, en cada necesidad.
Sus pensamientos hacia ellos son muchos, y alcanzan hasta la cosa más mínima que tenga relación con su bienestar. Dios olvida los pecados de su pueblo, pero nunca los olvida a ellos, ni sus pesares. ¿Por qué, entonces, el hijo de Dios ha de estar ansioso, o perplejo, o abrumado, o inquieto, o abatido, cuando el Señor—tan gracioso, tan tierno de corazón y tan poderoso—tiene tantos y tan amorosos pensamientos hacia él?
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Moor
Título original: Pithy gems from Thomas Moor — 33
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Moor, publicado originalmente en Grace Gems.