Dios dejó que el anciano sufriente pasara por aquella prueba, justo hasta el punto en que Él sabía que ya no habría retroceso; y entonces le prohibió poner la mano sobre el muchacho. Al asombrado patriarca le dice ahora en efecto: "Está bien, Abraham. Nunca tuve la intención de que realmente degollaras al muchacho. Solo quería quitarlo del templo de tu corazón, para poder reinar allí sin contender. Ahora puedes tener al muchacho, sano y salvo. Tómalo y vuelve a tu tienda".
Fuente y atribución
Autor original: A. W. Tozer
Título original: Treasures from A. W. Tozer — 335
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de A. W. Tozer, publicado originalmente en Grace Gems.