El año devocional de Miller

Dios siempre nos alienta en medio del desaliento

El Señor envía siempre palabras de ánimo a sus hijos desanimados. En cada prueba resuena su fórmula de consuelo: No temas, yo estoy contigo.

El Señor busca siempre ser nuestro aliento. Aquellos cautivos que regresaban estaban muy desanimados. Habían comenzado con gran entusiasmo a edificar el templo, pero se levantaron dificultades. Entonces el Señor envió a su siervo para animar al gobernador y al pueblo, para infundirles aliento, a fin de que siguieran adelante entre todos los obstáculos que enfrentaban. Así obra el Señor siempre con sus hijos. No quiere que jamás cedamos al desaliento.

Claro que la vida es difícil en muchos puntos. A menudo hay tareas arduas que cumplir y luchas duras que soportar. Las cosas con frecuencia parecen fracasar en nuestras manos. Nuestros planes se tuercen, nuestras esperanzas nos decepcionan. Encontramos oposición y enemistad, y nos parece que nunca lograremos terminar lo que se nos ha encomendado.

Pero cuando abrimos la Biblia, hallamos aliento en cada página. Allí se nos enseña a no ceder jamás a la desesperación. No puede haber fracaso en el deber si somos fieles. Nunca seremos derrotados en la tentación si permanecemos firmes en Cristo. Nunca nos hundiremos bajo nuestra carga si la echamos sobre Cristo. Lo que parece fracaso se vuelve éxito cuando la mano de Dios está en ello. Por eso, nunca perdamos el corazón.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - September 8

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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