Pensamientos matutinos

Dios transforma el deseo en dominio propio

La lucha contra el pecado no nace de orgullo ni de fuerza humana, sino de la presencia de Dios en el corazón; sólo así la carne cae día tras día ante la cruz.

La mortificación verdadera no nace de una disciplina orgullosa ni de un impulso pasajero. Surge cuando la vida de Dios ocupa de verdad el corazón. Si intentamos extirpar el pecado solo con esfuerzo, terminamos exhaustos; la Biblia y la experiencia repiten que la naturaleza caída no se reforma a sí misma. Por eso la cruz de Cristo no es metáfora lejana: es un patrón de transformación interna, diaria, que exige romper alianzas con el pecado.

Cada tentación permite decidir: ¿trato al enemigo como si fuera aliado, o lo corto sin tregua? Lo que no puede alimentar la obediencia debe soltarse: hábitos, fantasías y excusas. Así como Cristo estuvo clavado, nuestras crueldades y pasiones también deben ser expuestas una por una. La victoria no es instantánea, pero es segura cuando el creyente vive bajo Su cruz y aprende a decir con verdad: mi vida no le pertenece a mi vieja naturaleza.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - April 12

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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