La Vida Oculta

Dios usa la aflicción para acercarnos a Él

Reflexiona en cómo Dios cambia las circunstancias y usa la aflicción para llevar a su pueblo a la oración y a la amistad con Cristo, recordando misericordia aun en el juicio.

¡Las aflicciones vienen de Dios!

¡Con cuánta prontitud puede Dios cambiar las circunstancias de un hombre! Hoy es exaltado, y mañana es abatido. Así es, y así será en este mundo mudable, hasta que lleguemos a uno mejor y más luminoso, donde no habrá pecado y, por consiguiente, tampoco tristeza.

Pero, ¡oh!, debemos recordar que las aflicciones vienen de Dios. Cuando un cristiano descuida la oración, por ejemplo, Dios lo coloca, acaso, en una situación de gran prueba, y es impulsado a orar.

O bien, cuando los afectos de un hombre están puestos en el mundo, Dios hace de ese mundo su mayor enemigo (y yo siento que lo es para mí), y se ve obligado a hacer de Cristo su Amigo.

¡Oh, que todo santo afligido de Dios se aproveche de las pruebas que Dios tenga a bien enviarle! Pero aun en el juicio, nuestro Padre celestial se acordará de la misericordia.

Fuente y atribución

Autor original: Whitmore Winslow

Título original: The Hidden Life — Afflictions come from God!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Whitmore Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura