Esta joya preciosa, ¿dónde puede ubicarse?
¡La dicha! ¿Dónde puede hallarse?
Esta joya preciosa, ¿dónde puede ubicarse?
¿Se obtiene acaso en el mundo, en sus placeres y deleites? ¡No! el cristiano responderá que no puede ser.
La dicha, si es que existe tal cosa en este mundo, solo puede obtenerse de Jesús. Solo en Su seno podemos hallar reposo.
Estoy persuadido de que cuanto más tenga el creyente de dolor santificado, tribulación y aflicción en este mundo moribundo, más tendrá de dicha y gloria en las moradas benditas de lo alto.
Siento ahora como si la muerte fuera un mensajero bienvenido para mi alma, que me transportara de este mundo pecaminoso a la ribera gozosa de Canaán. ¡Ah! es una cosa bendita poder enfrentar la muerte con un rostro radiante y un corazón alegre.
Ha habido tiempos en que, en medio del placer y el disfrute, he aborrecido la sola idea de la muerte. Pero cuando Dios aflige a un hombre, entonces este siente la vanidad y el engaño del mundo; y si es creyente en el Señor Jesucristo, anhelará ver a su Redentor y estar con Él en las moradas de la dicha y la luz por toda una eternidad sin fin.
Soy un pobre pecador, y nada en absoluto,
pero Jesucristo es mi todo en todo.
Fuente y atribución
Autor original: Whitmore Winslow
Título original: The Hidden Life — This precious jewel, where can it be located?
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Whitmore Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.