Una de sus peculiaridades más marcadas
«¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? ¡Gracias a Dios, por medio de Jesucristo nuestro Señor!» Romanos 7:24, 25
Los verdaderos creyentes son un pueblo peculiar en muchos sentidos. Una de sus peculiaridades más marcadas es la constante presencia de dos influencias opuestas dentro de ellos:
Una de estas influencias los mueve a desear el bien terrenal como el fin principal de la vida.
La otra los mueve a buscar las cosas de arriba, y a hallar el fin principal de la vida en una intimidad creciente con Cristo, y en la consagración a Él de todo lo que son o tienen.
En cada paso de la vida interior de la gracia, el creyente seguramente hallará una influencia estorbadora en la conciencia y los anhelos de su naturaleza carnal y terrenal. Pero si mira al Señor Jesús en busca de fortaleza, clamando a Él por ayuda contra el enemigo, sin conceder voluntariamente ningún aliento al pecado, descubrirá que la gracia le es dada según su necesidad, y que la influencia opuesta de la naturaleza terrenal no solo es vencida, sino que es dirigida soberanamente para obrar su bien, acercándolo más a Cristo y enseñándole, más que nunca, la toda-suficiencia de Su gracia y Su prontitud para ayudar.
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Moor
Título original: Pithy gems from Thomas Moor — 37
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Moor, publicado originalmente en Grace Gems.