¡Oh, el santo propósito de un hombre regenerado! Aquí brota el manantial de agua viva en el corazón; aquí el alma vuelve su rostro hacia Dios. Contemplemos cómo se eleva la fuente, cómo asciende la llama: es la poderosa energía del Espíritu Santo que atrae el alma hacia arriba, hacia el cielo, hacia Dios. Nada prueba con tanta claridad la realidad —incluso la divinidad— de la obra interior, del principio vital de gracia implantado en el corazón del creyente, como esa creciente energía y esa santa tendencia que siempre la acompañan.
Es propio de lo que tiene vida en sí mismo el aumentar y multiplicarse. La simiente sembrada en la tierra germinará; pronto asomará el tierno brote, luego el joven renuevo, y con el tiempo el árbol gigantesco, de ramas frondosas y cargado de fruto. Obedeciendo la ley de su naturaleza, aspira a la perfección que le corresponde: debe crecer. La vida de Dios en el alma humana contiene ese principio de crecimiento. Quien no avanza, quien no añade gracia sobre gracia ni crece en el conocimiento de Jesús, tiene razón para sospechar de sí mismo. Y, sin embargo, que ningún hijo de Dios escriba contra sí mismo cosas duras y amargas. Pregúntate: ¿Qué es Jesús para ti? ¿Precioso? ¿Amado? ¿Toda tu salvación y todo tu deseo? ¿Es el pecado lo más aborrecible, y la santidad lo más anhelado? Entonces eres nacido de nuevo, eres hijo de Dios, y nunca perecerás eternamente. Alza los ojos, alma preciosa: jamás pereció el alma que se sintió vil y que halló a Jesús precioso.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Evening Thoughts - May 18
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.