Porciones diarias

El alma viva no soporta quedarse quieta ni retroceder

El creyente espiritual no tolera estancarse; consciente de su cortedad y de su ceguera, clama por la luz y la verdad de Dios que le guíen sobrenaturalmente hacia Cristo.

Un hombre espiritualmente vivo no puede, en su sano juicio, soportar la idea de quedarse quieto, es decir, sin obra espiritual alguna obrando dentro; y aún menos puede soportar la idea de retroceder. Quiere avanzar. A menudo está insatisfecho con su estado; siente cuán poco conoce; es bien consciente de la superficialidad de sus adelantos en la vida divina, así como de la ignorancia y la ceguera que hay en él. Por eso, bajo el sentir de sus propias faltas del pasado, su impotencia para el presente y su ignorancia del futuro, quiere avanzar única y exclusivamente en la fuerza del Señor, siendo guiado, dirigido y guardado no por la sabiduría y el poder de la criatura, sino por la entrada sobrenatural de la luz y la verdad en su alma.

El asiento de la misericordia está muchas veces cubierto de nubes; Dios se esconde y no puede contemplarle; la verdad parece oscurecida de modo que no puede realizarla. A menudo no halla el camino a Cristo; no percibe la senda de la vida, ni si sus pies están en ella. Ve tan pocas marcas de gracia en su alma y siente tan poderosamente las operaciones del pecado y la corrupción; halla tan poco a favor y tanto en contra, que a menudo tropieza y se halla perplejo, casi sintiendo en el corazón que está falto de la gracia de Dios del todo y que es un hipócrita en Sion. Sin embargo, sigue clamando: envía tu luz y tu verdad para que le guíen.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: February 13

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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