¡Bendito Jesús! Nada sino la fuerza de su propio amor podría haberlo sacado jamás de ese seno de delicias—para sufrir tantas cosas por amor a pobres pecadores. No hay nada como el amor para atraer el amor.
Cuando Cristo fue levantado sobre la cruz, dio una demostración tan gloriosa de la fuerza de su amor por los pecadores, que uno pensaría que debería atraer amor del corazón más duro que jamás haya albergado el pecho de un pecador. Aquí está el triunfo, las riquezas y la gloria del amor divino—nunca se manifestó en el mundo un amor semejante. Antes de él no hubo ninguno parecido—y después de él no aparecerá ninguno semejante.
Fuente y atribución
Autor original: John Flavel
Título original: Pithy gems from John Flavel — 217
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Flavel, publicado originalmente en Grace Gems.