Pensamientos matutinos

El amor de Cristo que mueve obediencia y entrega

La obediencia cristiana nace del amor que nos cautiva; sin su influencia no hay entrega gozosa, sino legalismo o temor.

La vida en Cristo no funciona con amenazas, sino con motivos poderosos. Su cruz nos convence de cuánto vale cada persona y nos libera de obedecer por miedo. El evangelio no impone un yugo de coerción; coloca delante de nosotros la belleza de un Amor capaz de perdonar y transformar, y ese amor ordena nuestras decisiones. Cuando el amor del Salvador domina la conciencia, la voluntad deja de discutir y comienza a seguir.

Cuando faltan fuerza y tiempo, cuando la rutina nos deja fríos, ese principio sigue siendo el mismo: «El amor de Cristo nos constriñe». Es un amor que no humilla; impulsa a servir en lo pequeño, a pedir perdón cuando se falla y a perseverar sin aplausos. Quien lo acoge deja de medir cada paso por conveniencia propia y aprende a vivir como corresponsable del Reino, porque nadie puede oír ese amor y quedarse indiferente.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - March 25

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura