Perlas de Spurgeon

El amor de Cristo santifica y endulza nuestros amores

El amor de Cristo no desplaza el amor familiar, sino que lo santifica y perdura más allá de la muerte.

¡Oh! vosotros, corazones bondadosos y afectuosos, que no sois ricos en bienes—sino ricos en amor—y esa es la mejor riqueza del mundo—poned esta moneda de oro entre vuestras monedas de plata, y las santificará. Alcanzad que el amor de Cristo sea derramado en vuestros corazones, y el amor de vuestra madre, el amor de vuestra hija, el amor de vuestro esposo, el amor de vuestra esposa, serán más dulces que nunca.

El amor de Cristo no echa fuera el amor de los parientes—sino que santifica nuestros amores y los hace mucho más dulces. Recordad que el amor de los hombres y de las mujeres es muy dulce; pero todo ha de pasar; y ¿qué haréis, si no tenéis más riqueza que la riqueza que se marchita, y ningún amor sino el amor que muere, cuando llegue la muerte? ¡Oh! ¡Tener el amor de Cristo! Ese podéis llevarlo con vosotros al otro lado del río de la muerte; podéis llevarlo como brazalete en el Cielo, y ponerlo como sello sobre vuestra mano; porque su amor es «fuerte como la muerte y más poderoso que el sepulcro».

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Spurgeon Gems — Eternal Love

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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