Tú comprendes la parábola.
En el sucio arroyo de una calle de la ciudad yacía una gota de agua — manchada, estancada, contaminada. Allá arriba, en lo profundo del cielo, un suave rayo de sol la vio y se compadeció de ella en su vileza, con toda su belleza de cristal perdida. El rayo de sol bajó volando hasta el oscuro arroyo, besó a la sucia gota de agua y la estremeció con una esperanza nueva y extraña. Pronto se sintió levantada suavemente hacia arriba por un impulso al que no podía resistirse — más y más alto a través del aire, y luego llevada por el viento, milla tras milla. Al fin reposó en la cima de una montaña, pura y transformada — un copo de nieve tan blanco como la santa belleza del cielo.
Tú comprendes la parábola. Así yacen las almas humanas, contaminadas en los pecados de la tierra. Así el amor y la gracia de Cristo descienden y las tocan en su vileza. Surgen nuevos deseos, anhelos de santidad, hambres y sed de Dios. Alzan sus ojos a los montes. El Espíritu Santo las eleva hacia arriba. Al fin entran en la vida de Cristo, luego en la bienaventuranza celestial, y al final se sientan con Cristo en gloria — lavadas en la sangre del Cordero y hechas más blancas que la nieve.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: You understand the parable
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.