Una joven compró un libro y leyó algunas páginas, pero no le interesó. Algunos meses después conoció al autor, y surgió una tierna amistad que maduró hasta convertirse en amor y matrimonio. Entonces el libro ya no le resultó aburrido. Cada frase tenía un encanto para su corazón. ¡El amor fue el intérprete!
De la misma manera, para quienes no conocen a Cristo personalmente, la Biblia parece árida y poco interesante. Pero cuando aprenden a conocerlo y a amarlo, ¡todo cambia! Cuanto más profundo es su amor por Él, más resplandecen las sagradas páginas con belleza y luz.
«¡Oh, cuánto amo yo tu ley! ¡Es mi meditación todo el día!» Salmo 119:97
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Love was the interpreter!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.