«Sobre todo, amaos profundamente los unos a los otros, porque el amor cubre una multitud de pecados.» 1 Pedro 4:8
¿Mira Cristo a los suyos con dureza, con crítica, con sospecha? Él ve en nosotros toda flaqueza — pero es como si no la viera. Su amor la pasa por alto. Él echa un velo sobre nuestras faltas. Sigue derramando su propio amor sobre nosotros — a pesar de todas nuestras manchas y del maltrato que le damos.
Del mismo modo, la ley de la paciencia cristiana exige lo mismo en nosotros. No debemos mantener nuestras egoístas sospechas siempre en la atalaya o en las ventanas — al acecho de descuidos, descortesías, agravios o resentimientos de cualquier clase. No debemos ser presurosos para pensar mal de los demás. Más nos vale ser ciegos, sin percibir en absoluto la aparente rudeza o el insulto. Es preferible no oír todo lo que se dice, o, si hemos de oírlo — ¡hacer como si no lo oyéramos!
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: VEILING THE FAULT
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.