Mañana y noche

El amor que mueve a servir a Cristo

Cuánto le debemos al Señor; que su amor nos constriña a una vida de servicio generosa y resuelta, no estancada en meras palabras.

¡Cuánto le debes a tu Señor! ¿Acaso ha hecho algo por ti? ¿Ha perdonado tus pecados? ¿Te ha cubierto con un manto de justicia? ¿Ha puesto tus pies sobre una roca? ¿Ha afirmado tus pasos? ¿Ha preparado el cielo para ti? ¿Te ha preparado a ti para el cielo? ¿Ha escrito tu nombre en su libro de la vida? ¿Te ha concedido incontables bendiciones? ¿Ha guardado para ti un tesoro de misericordias que el ojo no ha visto ni el oído ha oído?

Entonces haz algo por Jesús que sea digno de su amor. No ofrezcas a un Redentor que muere una ofrenda de meras palabras. ¿Cómo te sentirás cuando tu Maestro venga, si tienes que confesar que no hiciste nada por Él, sino que mantuviste tu amor encerrado como un estanque estancado, sin que fluyera hacia su obra? ¡Fuera con un amor semejante!

¿Qué piensan los hombres de un amor que nunca se muestra en acción? Pues dicen: "Mejor es la reprensión manifiesta que el amor oculto." ¿Quién aceptará un amor tan débil que no te mueve a una sola obra de negación de ti mismo, de generosidad, de heroísmo o de celo? ¡Piensa en cómo te ha amado y se ha entregado por ti! ¿Conoces el poder de ese amor? Entonces que sea para tu alma como un viento recio y poderoso que barra las nubes de tu mundanalidad y disipe las brumas del pecado.

"Por amor de Cristo" sea esta la lengua de fuego que se pose sobre ti; "por amor de Cristo" sea este arrobamiento divino, el afecto celestial que te eleve por encima de la tierra; el espíritu divino que te haga audaz como leones y veloz como águilas en el servicio de tu Señor. El amor ha de dar alas a los pies del servicio y fuerza a los brazos del trabajo.

Fijos en Dios con una constancia que no pueda conmoverse, resueltos a honrarlo con una determinación que no pueda desviarse, y avanzando con un ardor que nunca se canse: manifestemos los impulsos del amor a Jesús. ¡Que el divino imán nos atraiga hacia sí, hacia el cielo!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: October 21 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura