No todo se mide por su utilidad inmediata. Hay acciones hermosas a los ojos de Cristo aunque no alivien un hambre, ni sanen un enfermo, ni vistan a un niño. María no alimentó a nadie con su perfume derramado, y sin embargo Jesús lo elogiÓ. Se complace cuando le ofrecemos lo que nace del amor, aun cuando lo ofrecido no parezca necesario para su obra.
No debemos medir todo nuestro servicio a Cristo por la ayuda directa que preste a otros. El ungüento de María, derramado sobre la cabeza y los pies del Señor, no fue un ministerio útil en sentido práctico, pero fue bueno y bello a sus ojos. Lo mismo podemos decir de la belleza que Dios prodiga en la creación: las flores y los cielos no sacian el hambre del pobre. Lo que agradó al Señor fue el amor de María, y ese amor hizo su acción hermosa. Ella obró una buena obra sobre Él, una obra que lo bendijo; porque en la profunda tristeza de su corazón, mientras se acercaba a la cruz, nada podía fortalecerlo tanto como el amor. Ese amor lo hizo más fuerte para el camino del Calvario. Y lo mismo sucede entre nosotros: nada de cuanto podamos dar a otro será tan grande bendición como el amor sincero.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - August 17
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.