Mañana y noche

El amor que sazona cada don de Dios

Cristo no nos da favores fríos, sino que acompaña cada don con la calidez de su corazón y la fragancia de su amor.

Cuando damos nuestro corazón junto con nuestras limosnas, damos bien; pero a menudo hemos de confesar que fallamos en esto. No así nuestro Maestro y Señor. Sus favores son siempre hechos con el amor de su corazón. No nos envía la carne fría y los mendrugos rotos de la mesa de su lujo, sino que moja nuestro bocado en su propio plato y sazona nuestras provisiones con las especias de sus fragantes afectos. Cuando pone las áureas prendas de su gracia en nuestras manos, acompaña el don con tal cálido apretón de nuestra mano, que el modo mismo de dar es tan precioso como la bendición misma. Vendrá a nuestras casas en sus recados de bondad, y no se conducirá como los visitantes austeros en la cabaña del pobre, sino que se sienta a nuestro lado, sin despreciar nuestra pobreza ni reprochar nuestra debilidad.

Amados, ¡con cuántas sonrisas habla! ¡Qué sentencias de oro caen de sus labios llenos de gracia! ¡Qué abrazos de afecto nos prodiga! Si nos diera solo monedas de cobre, su manera de darlas las doraría; pero, siendo así, las limosnas costosas son puestas en una canasta de oro por su agradable modo de dar. Es imposible dudar de la sinceridad de su caridad, pues hay un corazón sangrante estampado en el rostro de todas sus bendiciones. Él da con liberalidad y sin reproche. Ni una insinuación de que le somos una carga; ni una mirada fría para sus pobres pensionistas, sino que se goza en mostrarnos misericordia y nos aprieta contra su pecho mientras derrama su vida por nosotros. Hay una fragancia en su nardo que solo su corazón podría producir; hay una dulzura en su panal que no podría hallarse en él a menos que la misma esencia del afecto de su alma se hubiera mezclado con él. ¡Oh, la rara comunión que produce una sinceridad tan singular! ¡Podamos gustar siempre y conocer la bienaventuranza de su maravillosa misericordia!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: May 20 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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