Pensamientos matutinos

El amor verdadero de Dios también corrige con verdad

Dios corrige con amor para salvarnos de nosotros mismos; disciplina por necesidad espiritual, nunca por ceguera, y aun corrigiendo mantiene fiel y no quita su misericordia.

Cuando Dios corrige, lo hace como Padre que ama. Su disciplina no nace de rabia, sino de un conocimiento perfecto de nuestra fragilidad y de su propósito santo para nosotros. La Escritura muestra que el amor divino puede traer corrección cuando hay rebeldía, y al mismo tiempo promete no retirar jamás su misericordia. Esta tensión no debe asustarte: es medicina que duele y salva. Abraham, Jacob, Moisés, David, Salomón, Jonás y Pedro fueron confrontados por el Señor para que su fe no se volviera soberbia, impaciencia o ceguera.

Tú no estás solo si hoy atraviesas disciplina. La corrección no significa abandono definitivo, ni rechazo permanente, sino vigilancia de un Dios que quiere preservarte. Si te quedas mirando sólo el dolor externo, te quedas con amargura; si la acoge como llamada de amor, hallarás claridad y restauración. Pide un corazón dócil, confiesa con prontitud lo visto y permanece cerca de Cristo. Su mano corrige para formar hijos semejantes al Hijo: no para destruirte, sino para redimirte y hacerte firme en su verdad.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - January 16

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura