Una vida que resplandece

El arrepentimiento, puerta al perdón y la paz

El arrepentimiento siempre precede al perdón y a la paz. Cristo no vino solo para librarnos de las consecuencias del pecado, sino del pecado mismo, guiándonos a abandonarlo para siempre.

"En aquellos días se presentó Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: ¡Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ha acercado!" Mateo 3:1-2

El arrepentimiento debe preceder siempre al perdón y a la paz. Quizá necesitemos que se nos recuerde esto en estos días. Corremos el peligro de hacer de la salvación un asunto demasiado fácil, y de ser del todo demasiado tolerantes con nosotros mismos. Algunos olvidamos que el pecado es una cosa tan terrible, y somos demasiado descuidados en cuanto a deshacernos de nuestros pecados. Malinterpretamos el perdón de Dios, si lo consideramos simplemente como una mera fe intelectual.

Jesús no vino a salvarnos meramente de las penalidades del pecado; vino a salvarnos de los pecados mismos, guiándonos a abandonarlos para siempre. A menos que nos arrepintamos de nuestros pecanos, nunca podremos tener perdón.

"Dar a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados." Mateo 1:21

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: NEED OF REPENTANCE

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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