Consideren el bien que las aflicciones están destinadas a obrar, y de hecho obran, en todos los casos en que son santificadas. Así como la abeja saca miel de muchas hierbas amargas, la fe extrae bien de las tristezas amargas.
¡Cómo las tristezas crucifican al creyente para el mundo y al mundo para él! A veces apartándolo suavemente del mundo; otras arrancándolo de él como con un violento tirón.
¡Cómo las pruebas mortifican su orgullo y curan su vanidad!
¡Cómo las aflicciones lo restauran de sus desviaciones y lo conducen de nuevo a Dios, de quien se ha apartado! ¡Cómo avivan su religión tibia y lo estimulan en la oración! ¡Cómo le hacen sentir que, al fin y al cabo, la religión es su gran preocupación!
Sí, a veces se aprende más en una sola gran aflicción que en mil sermones o en una biblioteca entera de libros.
Fuente y atribución
Autor original: John Angell James
Título original: Afflictions
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Angell James, publicado originalmente en Grace Gems.