Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

El Buen Pastor nos lleva a casa con gozo

Cristo no arrea a la oveja cansada, sino que la levanta y la carga sobre sus hombros. Quiere llevarnos a nosotros mismos, y se goza al encontrarnos.

Él no arrea a la pobre oveja cansada hasta el redil. No es esa la manera del pastor amable. Se inclina, la levanta, la pone sobre su propio hombro y la lleva de regreso. Hay una lección maravillosa en este pequeño detalle del cuadro: asegurémonos de entender precisamente lo que dicen las palabras.

Todos sabemos que Cristo llevó nuestro pecado cuando fue a la cruz. Sabemos también que podemos echar sobre Él nuestras cargas. Pero aquí aprendemos que Cristo quiere cargar, no solo nuestros pecados, no solo nuestras cargas y afanes, sino ¡a nosotros mismos! El pastor tomó a la oveja misma y la puso sobre sus hombros.

Jesús hace esto “con gozo”. ¿Puede ser verdad esto? ¿Tiene Jesús realmente interés suficiente en un ser humano sobre esta tierra como para preocuparse por su extravío y alegrarse por su recuperación? ¡El pensamiento me abruma!

Podemos entender el regocijo de un pastor cuando lleva a casa una oveja que se había perdido. Podemos entender la alegría de una madre cuando su hijo perdido es traído a su puerta. Pero que el corazón de Jesús se regocijara al encontrarnos, y con gozo nos pusiera sobre sus hombros, parece demasiado maravilloso para ser cierto. ¡Y sin embargo, aquí está la palabra!

Entonces escuchemos a Sofonías: “El Señor tu Dios está contigo, Él es poderoso para salvar. Se deleitará en ti con gran gozo, te aquietará con su amor, se regocijará sobre ti con cantos” (Sofonías 3:17).

¡Cuán queridos somos para Cristo!

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Brought Home

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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