Se dice que en la tierra de Canaán las ciudades de refugio estaban dispuestas de tal manera que cualquier hombre podía llegar a una de ellas, a más tardar, en medio día. Así también la palabra de nuestra salvación está cerca de nosotros; Jesús es un Salvador presente, y el camino hacia Él es corto. No es más que una sencilla renuncia a nuestros propios méritos y un asir a Jesús para que sea nuestro todo en todo.
En cuanto a los caminos hacia la ciudad de refugio, se nos dice que eran mantenidos con esmero, cada río tenía su puente y todo obstáculo era removido, de modo que el hombre que huía pudiera encontrar un paso fácil hacia la ciudad. Una vez al año los ancianos recorrían los caminos y velaban por su conservación, para que nada impidiera la huida de nadie y causara que, por la demora, fuera alcanzado y muerto. Así, ¡con cuánta gracia las promesas del evangelio quitan las piedras de tropiezo del camino!
Dondequiera que había desvíos y encrucijadas, se fijaban postes con la inscripción: «¡A la ciudad de refugio!» Esto es un cuadro del camino a Cristo Jesús. No es un camino rodeado de la ley; no es obedecer esto, aquello y lo otro mandamiento; es un camino recto: «¡Cree y vive!» Es un camino tan difícil que ningún hombre justificado por sí mismo puede jamás recorrerlo, pero tan fácil que todo pecador que se reconozca pecador puede por él hallar su camino al cielo.
No bien el homicida alcanzaba las afueras de la ciudad, cuando estaba a salvo. No era necesario que penetrara profundamente dentro de los muros; los arrabales mismos eran protección suficiente. Aprende de esto que si apenas tocas el borde del manto de Cristo, serás sanado; si tan solo te asieres de Él con «fe como un grano de mostaza», estás seguro. «Un poco de gracia genuina asegura el perdón de todos nuestros pecados.» Solo no pierdas tiempo, no te detengas en el camino, porque el vengador de la sangre es veloz de pie, ¡y puede que esté a tus talones en esta hora tranquila del anochecer!
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: February 4 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.