Ayuda para cada día

El camino que convierte nuestra vida en un éxito eterno

Cristo no fue insensato al entregar su vida en la cruz, ni los mártires desperdiciaron la suya. Quien se aferra a su vida la pierde, pero quien la entrega por Cristo y su evangelio la gana para siempre.

La gente dirá que eres un necio por desperdiciar tu vida dorada, por sacrificarte por amor a los demás o por la causa de Cristo.

Pero ¿acaso fue Cristo mismo un necio cuando fue a su cruz? Que la Iglesia redimida sea la respuesta.

¿Fueron necios los mártires cuando entregaron sus vidas por causa de Cristo? Ignacio dijo, al enfrentarse a los feroces leones en el arena: «Soy trigo de Dios. Deja que sea molido entre los dientes de los leones, si así puedo convertirme en pan para alimentar al pueblo de Dios.» ¿Fueron desperdiciadas, arrojadas away, aquellas vidas martirizadas? ¿Acaso se desperdicia alguna vida que se convierte en semilla para producir pan, más adelante, para el mundo?

El camino para hacer nada de nuestras vidas es cuidarlas con excesiva solicitud. El camino para hacer de nuestras vidas éxitos eternos es hacer con ellas exactamente lo que Cristo hizo con la suya.

«Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; pero todo el que pierda su vida por mí y por el evangelio, la salvará.» Marcos 8:35

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: The way to make our lives eternal successes

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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