Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

El Carpintero que Sostiene el Universo con Sus Manos

Jesús pasó su juventud en el taller de Nazaret, santificando el trabajo humilde. Las manos que labraron la madera hoy sostienen el cetro del dominio universal, asegurándonos su cercanía con quienes trabajan.

Ciertamente; sin embargo, eso no refuta nada. Al contrario, solo ayuda a comprobar el testimonio de Jesús como el Hijo de Dios. Si hubiera sido un rabino o filósofo erudito, podría haberse dicho que recibió su sabiduría de los hombres; pero como fue solamente un pobre carpintero de aldea, debió ser enseñado por Dios.

Hay otros pensamientos que esta pregunta sugiere. Nos dice cómo empleó Jesús sabiamente su juventud y los primeros años de su vida adulta: no en la ociosidad, sino en el trabajo útil, ayudando sin duda a proveer para su madre y para su familia. El ejemplo encierra una lección inspiradora para todo joven que crece en el hogar de su niñez. Debería llenar los años de trabajo ferviente y usar con conciencia cada momento del tiempo.

En realidad no existen retratos de Cristo; sin embargo, en las páginas de los evangelios hay retratos del Cristo en ciertas actitudes que tienen para nosotros un significado profundo. Una vez lo vemos con un látigo en la mano, expulsando del templo a los profanadores de su obra ilícita. Otra vez lo vemos con una palangana y una toalla. Lo vemos de nuevo muriendo en la cruz. Todos estos cuadros son sumamente sugerentes. Aquí lo vemos como carpintero, con la sierra y el cincel en sus manos, y este cuadro es rico en significado.

Nos enseña que no hay deshonra en ser un trabajador común, puesto que el Hijo de Dios trabajó como carpintero. Ningunas manos son tan hermosas como las manos que trabajan. Las marcas del trabajo son insignias de honor más resplandecientes que los anillos enjoyados y la delicada blancura.

El cuadro muestra también la condescendencia de Cristo. Aunque «siendo rico, se hizo pobre», e incluso trabajó para ganar su pan cotidiano. Por tanto, nos asegura su simpatía presente con quienes trabajan. Es un pensamiento consolador que las manos que ahora sostienen el cetro del dominio universal ¡una vez empuñaron el martillo y la sierra!

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Only a Carpenter

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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