«¿Qué deseas, reina Ester? ¿Cuál es tu petición? Te será concedida hasta la mitad del reino.» Ester 5:3
¿No quieres nada, oh compañero mortal? ¿No tienes nada que pedir? «Sí», respondes, «necesito un suministro infinito». Pues bien, acércate sin temor a tu bondadoso Rey y Esposo. ¡He aquí! Él te extiende su cetro de oro, diciendo: «Solo pide; no la mitad, sino todo mi reino te será concedido; más aún, yo me daré a ti mismo». Abre, pues, ante Él todo tu corazón, mencionando todas tus necesidades y aflicciones. Todo lo que se derrama delante de Él queda depositado en su lugar apropiado; Él quita de ti la carga y te anima a esperar un alivio oportuno y pleno. Si ya has experimentado su misericordia, tu fe descansará en Él con tanta mayor firmeza. Sea tuyo perseverar en fervientes súplicas. Podemos sentir la tentación de suponer que su generosidad y compasión se quedan cortas ante nuestras necesidades y aflicciones. Pero en verdad, Él está mucho más decidido como bienhechor de lo que nosotros lo estamos como peticionarios; o, por decirlo con mayor claridad, es Él quien despierta, así como promete cumplir, todos nuestros anhelos. Pídele, pues, todo lo que necesites, y pídelo con fe.
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — December 19
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.