Pero el cielo del cielo será la presencia de Cristo — estar con Cristo y contemplar su gloria.
Esto es lo que Cristo, como mediador, pidió por sus discípulos: "Padre, quiero que los que me has dado — estén conmigo donde yo estoy; para que vean mi gloria".
Esto es lo que Pablo anhelaba y deseaba partir para disfrutar: "Tengo deseo de partir y estar con Cristo".
Y lo que hará tan excelente la visión de Cristo es que "seremos semejantes a él, cuando le veamos tal como es". Llevaremos en nuestras almas su amable e ilustre imagen de luz y amor, santidad y felicidad.
Aun nuestros cuerpos, ahora viles a causa del pecado, y que pronto habrán de ser más viles aún en la corrupción de la sepultura — cuando sean resucitados de entre los muertos, serán hechos semejantes a su cuerpo glorioso.
Añádase a esto otra bendición sumamente deseable: la compañía constante de los santos. Los creyentes se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob; con los profetas y apóstoles; y con todos los redimidos de toda nación. Pero, ¡qué lengua podrá decir, qué corazón podrá concebir lo que Dios ha preparado para los que le aman!
APLICACIÓN
Fuente y atribución
Autor original: George Burder
Título original: Heaven and Hell — parte 8
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de George Burder, publicado originalmente en Grace Gems.