Porciones diarias

El clamor sincero que obtiene liberación de la tentación

Pocos claman de corazón por ser libres de la tentación hasta que esta los agobia. Pero cuando el espíritu aborrece lo que la carne ama y clamamos al Señor con sinceridad, él quita la tentación o apaga su poder en su tiempo y manera.

Pocos irán sincera y espiritualmente al Señor a clamar desde el corazón por ser librados del poder de una tentación, hasta que esta presione tan pesadamente sobre la conciencia y cargue como peso tan grande sobre el alma que solo Dios pueda quitarla. Pero cuando realmente sentimos la carga de una tentación; cuando, aunque la carne la ame, el espíritu la aborrece; cuando, aunque haya en la mente carnal una inclinación a ella, la conciencia sangra bajo ella y somos llevados a aborrecerla y aborrecernos por ella; cuando somos capacitados para ir al Señor con sinceridad y honradez de corazón, suplicándole que nos libre, creo que el Señor, tarde o temprano, quitará del todo esa tentación en su providencia o por su gracia, o debilitará tanto su poder que dejará de ser lo que fue, arrastrando nuestros pies a sendas de oscuridad y mal.

Sin embargo, mientras estemos en el estado del que habla el profeta, «su corazón es doble; ahora serán hallados culpables»; mientras estemos en esa mente carnal y vacilante que Santiago describe, «el hombre de ánimo doble es inconstante en todos sus caminos»; mientras echemos miradas de añoranza a la tentación, revolviéndola como bocado dulce bajo la lengua, y aunque la conciencia testifique contra ella, no estando dispuestos a que se nos quite, no hay clamor sincero ni suspiro ni respirar espiritual del alma para que Dios la aparte. Pero cuando somos llevados, como en presencia de un Dios que escudriña el corazón, a aborrecer el mal al que somos tentados y a clamar a él que, por su honor y por el bien de nuestra alma, quite la tentación o apague su poder; tarde o temprano el Señor oirá el clamor de los que gimen por ser librados de las tentaciones que tan poderosamente los hunden al polvo.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: November 20

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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