Veamos que nuestro conocimiento de Cristo no sea un conocimiento sin poder, estéril y sin aplicación práctica. ¡Oh, que al pasar de nuestro entendimiento a nuestros labios, poderosamente derrita, endulce y arrebate nuestros corazones!
Acordaos, hermanos, que un santo llamamiento jamás salvó a nadie—sin un corazón santo. Si solamente nuestras lenguas son santificadas, entonces todo nuestro hombre debe ser condenado. Seremos juzgados por el mismo evangelio, compareceremos ante el mismo tribunal, seremos sentenciados con las mismas condiciones y tratados con la misma severidad que cualquier otro hombre.
Fuente y atribución
Autor original: John Flavel
Título original: Pithy gems from John Flavel — 81
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Flavel, publicado originalmente en Grace Gems.