Mañana y noche

El Consolador que permanece para siempre

El Espíritu Santo gobierna la presente dispensación morando con su pueblo; debemos reconocer su presencia, depender de él humildemente y buscar su unción sin cesar.

El Gran Padre se reveló a los creyentes de antaño antes de la venida de Su Hijo, y fue conocido por Abraham, Isaac y Jacob como Dios Todopoderoso. Luego vino Jesús, y el siempre bendito Hijo, en Su propia persona, fue el deleite de los ojos de Su pueblo. En el momento de la ascensión del Redentor, el Espíritu Santo se convirtió en la cabeza de la presente dispensación, y Su poder se manifestó gloriosamente en Pentecostés y después de él. Él permanece en esta hora como el presente Emanuel, Dios con nosotros, morando en y con Su pueblo, vivificándolo, guiándolo y rigiéndolo en medio de él.

¿Es Su presencia reconocida como debiera ser? No podemos controlar Su obrar; Él es soberano en todas Sus operaciones, pero ¿somos suficientemente diligentes en obtener Su ayuda, o suficientemente vigilantes para no provocarle a retirar Su auxilio? Sin Él nada podemos hacer; pero por Su energía todopoderosa pueden producirse los resultados más extraordinarios: todo depende de que Él manifieste o oculte Su poder. ¿Miramos siempre a Él, tanto para nuestra vida interior como para nuestro servicio exterior, con la respetuosa dependencia que corresponde? ¿No corremos con demasiada frecuencia delante de Su llamamiento, y actuamos con independencia de Su auxilio?

Humillémonos esta noche por nuestras pasadas negligencias, y pidamos ahora que el rocío celestial descanse sobre nosotros, que el aceite sagrado nos unja, que la llama celestial arda dentro de nosotros. El Espíritu Santo no es un don temporal; Él permanece con los santos. Solo tenemos que buscarle debidamente, y Él se dejará hallar por nosotros. Es celoso, pero es compasivo; si se va airado, vuelve con misericordia. Condescendiente y tierno, no se cansa de nosotros, sino que aguarda para seguir siendo bondadoso.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: February 12 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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