"Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros." Isaías 66:13
Cuando nuestros pies están cansados después de las tareas y los viajes del día, debería ser un consuelo muy precioso recordar que nuestro bendito Maestro tuvo una experiencia semejante, y por tanto es capaz de simpatizar con nosotros.
Es una de las principales tristezas de muchas vidas que la gente no las entiende ni simpatiza con ellas. Se mueven a nuestro alrededor, nuestros vecinos y compañeros — aun nuestros amigos más cercanos — y ríen, bromean, son felices y livianos, mientras nosotros, justo a su lado, estamos sufriendo. No se dan cuenta de nuestro dolor; y aun si se dieran cuenta, no podrían darnos una verdadera simpatía, porque nunca han tenido ninguna experiencia propia que les permita interpretar la nuestra. Solo quienes han sufrido de alguna manera pueden simpatizar de verdad con quienes sufren.
"Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza" Hebreos 4:15
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: GIVE SYMPATHY
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.