Has visto los grandes depósitos que proveen las compañías de agua, en los cuales se guarda el agua que abastece a miles de hogares. Pues bien, el corazón es el depósito de una persona, y nuestra vida está permitida fluir en su temporada apropiada. Esa vida puede fluir por distintas cañerías: la boca, la mano, el ojo; pero todas las acciones de las manos, los ojos y los labios derivan su fuente del gran manantial y depósito central: el corazón; y por lo tanto, no hay problema que demuestre mejor la gran necesidad que existe de mantener este depósito, el corazón, en un estado y condición apropiados, ya que de lo contrario aquello que fluye por las cañerías resultaría contaminado y corrompido.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Spurgeon Gems — Reservoir of the Heart
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.