El crecimiento en la gracia no se mide solo por el servicio activo
No debemos medir nuestros progresos en piedad por la utilidad palpable ni por el bullicio de la acción benéfica, por mucho que ello sea nuestro deber. El gran asunto de la vida es la edificación del templo espiritual. Podemos menospreciar el poder que obra dentro del alma — este es el error común de los cristianos retirados y sufridores. Porque no son llamados a manifestaciones públicas, piensan que no hay progreso alguno. Pero el conocimiento puede estar alzándose en una estructura compacta y sólida. La fe puede estar difundiendo su poderoso influjo por todas partes. La devoción santa puede estar enviando nubes de incienso aceptable a Dios. La oración intercesora puede estar extendiendo sus brazos de amor para abarcar a toda la hermandad de Cristo y a toda la familia humana. La pureza, semejante a la de Jesús, puede estar dibujándose como un cuadro en la tableta del alma — borroso tal vez, pero cada vez más luminoso. La sumisión a la mano castigadora de Dios puede estar cobrando fuerza en el horno. El mundo puede estar menguando — y los atractivos del cielo volviéndose más resplandecientes. El gozo en el Señor puede ser como la fragancia de un campo que Dios ha bendecido. La mansa humildad, ornamento y preservativo de todas las gracias, puede estar haciéndose más constante.
¿Es todo esto nada? ¿No es acaso el mismo proceso al que nuestro Maestro nos llama? Tales reflexiones son necesarias para muchos creyentes solitarios que suspiran al pensar que no se les ofrece oportunidad para grandes hazañas en nombre de Dios. "También sirven, los que solo esperan y permanecen." Puede haber progreso, aun donde no hay gozo. Hacia dentro, hacia dentro debemos ir para la verdadera elaboración de las virtudes graciables.
Que esto quede fuertemente grabado en aquellos cuyo círculo está limitado por los muros de un hogar estrecho. Que el solitario afligido por la pérdida, que el enfermo apartado de toda labor social — sepan y crean que a ellos también les es concedido glorificar a Dios — tan verdaderamente como al rey o al apóstol. Que cesen de medir la obra de la gracia por los patrones externos de una actividad humana.
James Alexander
Fuente y atribución
Autor original: Manton Eastburn
Título original: Growth in Grace Is Not to Be Measured by Active Service Alone
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Manton Eastburn, publicado originalmente en Grace Gems.