Lamentablemente, el Jesús de diez centavos que muchos predican hoy no es el Jesús que vendrá a juzgar al mundo. Este Cristo de plástico, pintado, sin firmeza ni justicia, sino un amigo blando y complaciente con todos; si este fuera el único Cristo, bien podríamos cerrar nuestras Biblias, atrancar nuestras puertas y convertir los edificios de nuestras iglesias en una panadería o un garaje. El Cristo popular que se predica hoy no es el Cristo de Dios, ni el Cristo de la Biblia, ni el Cristo con quien habremos de tratar finalmente. Porque el Cristo con quien tratamos tiene los ojos como llama de fuego. Sus pies son como bronce bruñido, y de su boca sale una espada aguda de dos filos. ¡Él será el juez de la humanidad! Jesucristo nuestro Señor, el juez de ojos flameantes, es aquel con quien tenemos que tratar. No podemos escapar de ello.
Fuente y atribución
Autor original: A. W. Tozer
Título original: Treasures from A. W. Tozer — 171
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de A. W. Tozer, publicado originalmente en Grace Gems.