Una vida que resplandece

El cuidado personal de Cristo por cada una de sus ovejas

El Buen Pastor no solo da su vida por el rebaño, sino que conoce, ama y vela de manera personal por cada una de sus ovejas, en toda circunstancia y peligro.

«Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas.» Juan 10:11

«Yo soy el buen pastor; conozco mis ovejas, y mis ovejas me conocen a mí. Yo doy mi vida por las ovejas.» Juan 10:14-15

¿Me conoce Dios en medio de los millones de sus ángeles?

¿Fija alguna vez su pensamiento en mí como individuo?

¿Siente por mí un afecto distinto y personal, como el de una madre por su hijo?

¿Da Cristo, el Buen Pastor, cuidado y atención a cada oveja en particular, hasta el punto de conocer la condición y las circunstancias presentes de cada una? ¿Sabe cuándo uno de los suyos está en dificultad, enfermo o sufriendo, cuando uno ha sido herido de alguna manera, o cuando está en peligro? ¿Sabe cuándo uno se aparta del redil seguro y se extravía en el riesgo?

La respuesta a todas estas preguntas es la misma. Cada redimido tiene su propio lugar en el corazón de Cristo. Pablo expresó esta verdad con singular fuerza en una frase cuando dijo de Cristo: «¡Me amó y se entregó a sí mismo por mí!» Gálatas 2:20

«Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy vida eterna, y nunca perecerán — ¡jamás! Nadie las arrebatará de mi mano.» Juan 10:27-28

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: CHRIST'S CARE FOR HIS OWN

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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