«No está lejos de cada uno de nosotros; pues en Él vivimos, nos movemos y somos.» Hechos 17:27-28
«Aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados.» Lucas 12:7
¡Cuán cercano y tierno es el amor que el Señor profesa a su pueblo! Nada hay tan humilde que pase desapercibido para la providencia de Dios, y casi nada hay tan minúsculo que no sea capaz de dañar o de aprovechar al alma. ¡Cuán dulce es observar las huellas divinas aun en los asuntos menos importantes, y estar satisfechos de que podemos confiar todo asunto en las manos divinas! Oh Señor, concédeme que nunca me aparte de Ti, ni haga nada sin Ti; sino que, al entrar y al salir, tenga siempre respeto a tu presencia, como si no tuviera que ver sino contigo solo. ¡Oh, pudiera yo tratar todos mis asuntos como si fuera solo contigo, y en todos los lugares mirarte como mi observador y amigo! Permíteme notar con cuidado los movimientos interiores de tu gracia y las muestras exteriores de tu providencia, de modo que cada día tenga un verdadero sentido de tu graciosa presencia en todo, sea más o menos importante; y sea así fortalecido en la fe y conservado en un ánimo sosegado, considerando que nada sucede por mero azar, sino que todo es ordenado sabiamente por tu providente cuidado para nuestro bien; creyendo firmemente que, si algo va contra lo que esperamos, algún provecho se derivará de ello, si tan solo soy paciente y resignado. Señor, dame resignación, y produce en mí una entera aquiescencia a tu sabia, santa y graciosa voluntad.
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — November 19
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.