Es nuestro deber mirar los mandamientos de Dios, y no sus decretos eternos. Hemos de mirar nuestro propio deber, y no sus propósitos ocultos. Los decretos de Dios son un océano inmenso, en el cual muchos han escudriñado con curiosidad para su propio horror y desesperación, pero pocos o ninguno han escudriñado en ellos para su propio provecho y satisfacción.
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Boston
Título original: Pithy gems from Thomas Boston — 4
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Boston, publicado originalmente en Grace Gems.